Pequeña Júlia Xin, hasta día de hoy, no he explicado como empezó nuestra historia hacia tí, empezé este blog cuando ya te estabamos esperando hacía bastante tiempo, y muchas veces pensé en dejarlo, porque no veía el momento de tu llegada, cada día había más nudos en nuestro hilo rojo, y realmente muchas veces pensé que nunca llegaría a tenerte.
Pero el momento llegó, el día 30 de diciembre del 2008, sonó por fín el telefono anunciandonos tu llegada a nuestra vida, y el 16 de febrero de este año, por fín y después de casi 36 meses de larga espera, te pudimos por fín abrazar.
Pero hasta llegar a ese momento, muchos años atrás, empezaba nuestra historia.
Papá y mamá se conocieron un diciembre del año 1996, el destino quiso que trabajaramos juntos, nos hicimos muy amigos, pero hasta octubre del 1997, no empezamos a salir.
Muy poco tiempo después, casi sin darnos cuenta, ya viviamos juntos, por aquel entonces, mamá tenía 24 años y papá 34, era bastante diferencia, pero nos entendiamos tan bien!
Casi nadie apostaba por nuestra relación, pero el tiempo fué pasando, y nuestra relación se iba consolidando día a día.
Cuando llevabamos 4 años viviendo juntos, decidimos que queríamos ser papás, y nos casamos!
Un 26 de mayo del 2001, en un lugar idílico, unos maravillosos jardines fueron testigos de nuestra boda, y ahí fué cuando empezamos a pensar en tí.
Desde el primer momento que te empezamos a soñar, deseabamos que fueras una niña, no sé porqué, pero los dos lo queríamos, y tambien sabíamos que te llamarías Júlia!
Empezó así nuestra lucha por tenerte, nos daba igual de donde y como llegarías a nuestra vida, solo queríamos que vinieras, y pronto, pero no fué así, pues desde entonces, han pasado bastantes años, pero está claro que si persigues un sueño, acabas por conseguirlo.