Camino del hospital, en un taxi, sola, Josep iba en otro detrás, la guia diciendole al taxista donde me tenía que llevar, pensaba que era una pesadilla de la cual me iba a despertar, pero no, era la realidad, la guia me decía...esta niña viene muy mal, yo queria decirle que se callara, que no la quería oir, que no podía ser, que mi niña estaba bien, así me lo decía el corazón, y no podía ser de otra manera.
El trayecto se me hizo interminable, ella iba dormidita en mis brazos, mejor así, pues no se enteró de lo que su mami iba llorando.
Al llegar al hospital, si es que se puede llamar así, pues lo peor que he visto, de seguida nos hicieron subir a la primera planta, entramos en una especie de habitación sin puertas, gente por todos lados mirandome, me sentía absolutamente sola, una doctora me dijo que me acercara con mi niña en brazos como una plumita, ni siquiera se levantó de la silla donde estaba sentada, yo llorando como una magdalena y ni se inmutó, la oscultó, me dijo que le levantara la ropita, y así acabó la visita, que volvieramos al dia siguiente, me dió algo para la diarrea, me dijo que estaba desnutrida y punto, la impotencia que sentía era tal, que la hubiera matado, yo le preguntaba a la guia que que estaba diciendo, porque no me enteraba de nada, ni me miraba a la cara, y nada, que al dia siguiente volviera, que ella no me podia decir más.
Salí de allí queriendome morir, le decía a Josep una y otra vez que quería desaparecer, que quería morirme, nadie me podia consolar, la guia solo decía que la niña no estaba bien, pero no concretaba nada, ya se que es muy duro, me decía, pero no te preocupes, solo hace unas horas que la tienes, mañana la cambiamos por otra y ya está.
Sabeis lo que se siente, cuando te dicen que te quitan a tu hija y te dan a otra? pues yo sí, me dolía el alma, la miraba en mis brazos, tan pequeñita, y me derrumbaba, yo no quería otra, quería que me dijeran que tenía, pero ya sé de que palo van, ahora lo comprendo todo, pero esto es otro capítulo.
Llegamos al hotel sin haber comido desde el dia anterior, por supuesto ni cenamos, a ella le di un biberon y la acosté, me miraba como queriendome decir que no la dejara allí, que no la devolviera al infierno.
Esa noche además, tocaba contactar con la familia, explicar como habia ido la entrega, os imaginais las ganas que teniamos de hablar? ningunas, pero teniamos que esforzarnos, dijimos que habia ido regular, que la niña venia muy pequeña, pero no explicamos nada más, no queriamos preocupar a la familia.
Estuvimos toda la noche llorando sin parar, mirandola, al dia siguiente a las seis de la mañana, nos venia a buscar otro taxi de vuelta al hospital, aun sin saber para que volviamos, pues nadie nos decía nada en claro, pero volvimos, y si ahora pudiera volver atrás en el tiempo, os puedo asegurar que no hubiera ido.
Nuevamente en el dichoso sitio, cutre, horrible, otra doctora hizo lo mismo que la noche anterior, le subió la camiseta, la tocó, le movió las piernas, los brazos, la niña no se movia, no hacía nada, y nos dijeron que teníamos que subir a la planta 5, que allí no podian hacer nada más, yo seguía preguntandole a la guia que que pasaba, y ella nada, que la niña no estaba bien, jamás podré olvidar lo que me hicieron pasar en ese hospital, con tantas incógnitas.
Una vez en la planta 5, volvieron a moverle las piernas, la ponian de lado, boca abajo, le movian los brazos, y ni un simple analisis de sangre, ni una radiografía, nada de nada, además el idioma, me sentía fatal, no me podía comunicar, no podía expresar nada, pues la guía no me traducía nada, solo lo que ella quería, ahora lo sé.
Despues de estar toda la mañana allí, nos dijeron que por la tarde teniamos que volver para hacerle un test de inteligencia!!!!
Un test de inteligencia a un bebé??? pero a ver, si tan mal está...no pueden hacerle alguna cosa más? alguna prueba, un escaner, yo que sé, y la guia nada, que un test de inteligencia.
Al marcharnos de allí, aun no sabíamos que tenía nuestra pequeña, pero de camino al hotel, fue cuando la guia nos dijo que no hacía falta que fueramos a hacerle la prueba de inteligencia, que no valía la pena, que en ese mismo momento llamaba al director del orfanato y que viniera a buscarla, que nos asignaban otra.
Ufffffffffffff, seguiré, pues ahora no puedo más, me duele recordar.
La foto de la sillita es del dia del hospital, la otra de hoy mismo!!
